Tratamiento Antiedad con Ácido Hialurónico

La pérdida progresiva de nuestro ácido hialurónico es una de las causas desencadenantes del envejecimiento cutáneo. La piel pierde su “colchón” y aparecen las primeras arrugas y la pérdida de firmeza. 

De aquí nace la idea de emplear moléculas de ácido hialurónico fragmentado en tratamientos tópicos. Al entrar en contacto con la piel, estas micromoléculas actuan con un triple efecto: 

-Provocan una estimulación del hialurosoma, encargado de la producción y regulación de hialurónico a nivel dérmico y epidermico. Si además se asocia a retinaldehido, se previene la atrófia epidermica, incrementando el grosor de la piel. 

-Ejercen un efecto visual de “camuflaje” de la arruga, gracias a la capacidad del hialurónico de captar agua e hincharse dentro de los surcos de la piel. 

-Hidratan la epidermis en profundidad.